Lo innato en el ser humano

Los tipólogos me decían «La constitución es fundamental y determinante.» Los antropólogos me decían: «La cultura es fundamental y determinante.» Los etólogos, por su parte, se consagraron al estudio de la biología del comportamiento, sin desentenderse de lo cultural, pero favoreciendo mucho la investigación de las pulsiones autómatas y los componentes innatos.

Uno de los más ilustres representantes de la Escuela Etológica contemporánea, Eibl-Eibesfeldt, se propuso averiguar qué es lo innato en el ser humano. He aquí sus principales hallazgos y algunos más de otros investigadores:

  1. Las expresiones básicas del rostro humano son innatas. Aludo a las expresiones de alegría, tristeza, temor, enojo, rechazo, incomodidad, perplejidad, desconcierto y admiración.
  2. El temor al extraño, el recelo ante lo desconocido y el rechazo del forastero, todo esto es innato.
    La alienofobia es anterior a cualquier agresión, agravio o amenaza del extraño; éste, sencillamente, es rechazado por el solo hecho de ser extraño.
    La alienofobia, que es general entre los niños normales, lo es también entre los niños sordos y ciegos, que advierten por el olfato la presencia del extraño y manifiestan consiguientemente su incomodidad, temor y rechazo.
    Hay, pues, según parece, y enhoramala, base biológica para justificar el espíritu tribual, el nacionalismo, el patriotismo, el chauvinismo o chovinismo y el racismo.
    La alienofobia se conexiona, evidentemente, con la territorialidad y la creación de espacios propios.
  3. La tendencia a delimitar espacios y guardar distancias es innata en el hombre. La territorialidad, o más bien, como diría Robert Adrey, el imperativo territorial, es innato en el hombre.
  4. La incapacidad de convivir pacíficamente en comunidades de más de cien personas es innata. El hombre no sabe ni puede convivir pacíficamente con sus congéneres.
  5. La incapacidad de conocer bien a los demás y de conocernos debidamente a nosotros mismos es innata en el ser humano.
  6. La predisposición a la obediencia y a la sumisión es innata. Y lo mismo la predisposición al mando, a la jefatura o al liderazgo.
    Es decir, mandar nos es connatural, pero también nos es connatural obedecer y someternos.
  7. Es innata la reacción de extrañeza, esto es, el sorprenderse de una cosa y, a causa de la sopresa, reírse y burlarse de ella. Las risas y burlas que provoca la torpeza del prójimo es una reacción universal e inaprendida. Los niños de apenas un año de edad se ríen mucho cuando una persona que le es familiar cambia de manera llamativa, bien sea en el aspecto, o bien en los movimientos. Burlarse del comportamiento extravagante del prójimo es práctica universal e innata.
  8. La agresividad es innata.
  9. La disposición a establecer un vínculo amistoso es innata.
  10. La simpatía y la antipatía, la gracia, el «sex appeal» y el carisma, todo es innato.
  11. También son innatos el genio, el talento y el don.
  12. La intensidad del impulso sexual es innata.
  13. El paladeo es innato.
  14. Son innatos, así mismo, los reflejos de succión, deglución o tragamiento, y prensión. (Dícese reflejo del movimiento, o secreción, o sentimiento, etcétera, que se produce involuntariamente como respuesta a un estímulo.)
  15. La reptación es innata, es decir, andar arrastrándose como algunos reptiles.
  16. Y a propósito de reptiles: la ofidiofobia es innata.
  17. El reflejo de Moro es innato. El pediatra alemán Ernst Moro (1874-1951) descubrió el reflejo que lleva su nombre. Puesto un niño de pecho en decúbito supino sobre una mesa, un golpe fuerte dado sobre ésta provoca en el niño movimientos de abrazo.
  18. La reacción de evitamiento es innata. Cuando al infante se le confronta con un cubo y a veces con la sombra de un cubo que comienza a acercarse lentamente hacia él, el niño evita el objeto que se le acerca, poniéndose a un lado y tratando de que el objeto viniente no lo choque. Esta reacción es ya observable en criaturas de dos semanas. (Time, 15 Agosto 1983, 40a.) (Dícese reacción de la acción que resiste o se opone a otra acción, obrando en sentido contrario a ella. Es la acción provocada por otra y de efectos contrarios a ésta. En sentido general, reacción, es la respuesta a un estímulo.)
  19. La reacción a los sabores es innata. El recién nacido (doce horas de nacido), que aún no ha probado leche materna, reacciona con satisfacción si se le pone una gota de agua azucarada en la lengua, pero hace una mueca de disgusto si se le pone una gota de jugo de limón.
  20. La reacción a los olores es innata. Los recién nacidos gustan de la esencia de plátano, pero desde luego no les gusta el olor que despide un huevo podrido. Les satisface, así mismo, el olor de la vainilla, pero no el del camarón.
  21. El reflejo de oclusión respiratoria es innato, pero lo es sólo inicialmente, ya que después se va perdiendo y es gradualmente reemplazado por una conducta cortical. Es decir, lo que inicialmente era inaprendido, tiene posteriormente que aprenderse. (El reflejo de oclusión respiratoria permite al niño de pecho no asfixiarse en medio de la ropa de cama.)
  22. El empujón pélvico en el coito es innato, pero sólo en el varón. A la mujer no le es connatural y ésta tiene que aprenderlo.
  23. La estructura lingüística es built-in o consubstancial e inherente, es una estructura de fábrica, esto es, innata, y nos va a permitir expresarnos utilizando una determinada lengua cuando se active y se desenvuelva en nosotros por interacción con los demás y con el entorno o medio ambiente. Noam Chomsky, que ha expuesto lo antedicho por lo largo y naturalmente con gran fundamento, dice que la gramática y particularmente la sintaxis del inglés, por ejemplo, o del español, es demasiado compleja para que un niño de dos o tres años la aprenda. El niño, en realidad, no aprende nada, en materia lingüística, dice Chomsky, solamente activa, en relación con su entorno, lo que ya conoce, y lo conoce porque le es connatural o innato.

Epílogo

Somos pues, mayoritariamente, naturaleza, y minoritariamente, artificialeza. Quienes sostengan lo contrario, tendrán por supuesto que demostrarlo.


MARCO AURELIO DENEGRI

De esto y aquello. Lima, Editorial Universitaria Ricardo Palma, 2006.

15 de mayo 2021

Leave a Comment

Su dirección de correo no se hará público.