MAD

La casa de Marco Aurelio Denegri

Conocí la casa del gran intelectual peruano Marco Aurelio Denegri, que emitía comentarios, críticas, citas y hasta le enmendaba la plana a la Corporación Matritense en un programa de televisión en señal abierta.

Cuando vi por primera vez “La función de la palabra” apenas tenía quince años, después de pocas semanas, empatizamos, y me refiero a la empatía que él describía como la acción de comprender mentalmente las cosas que se profieren, en el sentido riguroso de la palabra. Desde entonces lo entendí.

A mi joven edad, me decían que aburrido, tanto miras a ese señor, pero a mí me gustaba, conforme pasaban los programas, me sorprendía más; su nivel cultural, la cantidad de conocimientos que tenía, la variedad de temas, desde Vallejo, el cajón peruano, la gallística, el amor, la felicidad, la elección de pareja, la sexualidad, lo irreverente que era, lo diserto cuando desenvolvía tópicos que la gran mayoría no había expresado, como sus estudios sobre la patraña masturbatoria, el léxico obseno, la potencia sexual, el fetichismo, la poligamia, entre otros componentes que se consideran hasta el día de hoy, en pleno Siglo XXI, como tabú.

@toychihuan

La eyaculación precoz como disfunción específica del coito heterosexual. #MAD

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Pero bien, vine a contarles lo que viví yendo hace algunos días a su casa. Llamé a la señora Rosa, su asistenta personal, a quien cariñosamente, los que estimamos a MAD, llamamos Rosita.

Me recibió en una puerta lateral de la casa, una casa enorme, muy de la Lima antigua, en el que MAD podía leer dos libros diarios, y que recomendaba a las personas que quisieran ser cultas o estén en camino de serlo, leer mínimo cuatro horas al día. MAD leía en su mundo, en su paz, en su ambiente, en su meditación, sin tecnología, descolgando hasta el teléfono fijo, porque se aislaba de todo, emprendía el camino hacia el conocimiento, y esto hasta el último de sus días porque la señora Rosita me dijo: “él nunca había dejado de aprender, de estudiar, de investigar”.

Muchos han preguntado ¿qué pasó con la biblioteca de MAD?, ¿dónde quedó ese tesoro?, ¿quién lo custodió?, ¿se vendió o aún está en casa?, incluso he leído comentarios en redes sociales en el que manifiestan que su biblioteca fue depredada, a esto, tengo que decirles lo siguiente, y de primera fuente.

La gran biblioteca de nuestro intelectual peruano de talla prócer sigue intacta, nadie se ha llevado un solo libro, el maestro quiso donar su “harén” (como él llamaba a la biblioteca porque nadie podía entrar a aquel lugar sagrado y que sus libros no podían ser vistos, siendo ellos una especie de odaliscas), pero se presentaron algunas complicaciones. A esto, cito a la señora Rosita:

“Él quería donar su biblioteca a la universidad Inca Garcilaso de la Vega, pero después que ésta no fuera aprobada por el ente regulador, ya no se pudo hacer la donación. Ahora estoy buscando una universidad de primer nivel, que quiera y pueda darle el verdadero valor que merece la biblioteca de Marco Aurelio Denegri. Es mentira que se hayan desaparecido libros, yo misma me encargo de eso, de cuidarlos y de ver qué entidad esté dispuesta a recibir este inmenso legado y a cumplir con lo que en vida me pidió el doctor”.

Con esta respuesta le di las gracias, le dije que nosotros, los seguidores de MAD, agradecíamos su trabajo aún hoy, que él no se encuentra físicamente, y que esté haciendo lo que el maestro quería, promover la cultura, elevar el nivel de conocimiento, y dejar su tesoro en una biblioteca universitaria que merezca tenerla, porque Marco Aurelio Denegri, tenía o tiene hasta la actualidad, un profundo interés en el que la gente joven lea, se ponía de mal humor cuando terminaba una conferencia en una universidad y ninguno de los jóvenes le hacía preguntas, ahora les está dejando lo que en años él tuvo en su poder, un monumental aporte al país.

Estudió mucho sobre la religión, pero nunca supe su elección, su postura. Le pregunté a la señora Rosita si él creía en Dios o en alguna religión en particular. “El doctor era ateo”, me dijo, firmemente. Yo soy católica y le decía, doctor, usted debe creer en Dios, rezarle a la virgen, en sus últimos días, cansado y avanzada su enfermedad, me dijo ya, asintiendo”.

Ir a la casa de Marco Aurelio Denegri, sentir el viento que sopla en este otoño, oír a las aves, ver el acogedor parque que hay frente a su casa, me emocionó, y díjeme para mis adentros, por qué no vine antes. MAD dejó de estar con nosotros a los ochenta años de su edad, su partida fue en el año 2018. Pero nunca dejaremos de aprender, de leerlo, de recordarlo, de verlo en internet. Seguirá con nosotros, seguirá dando conferencias, criticando lo que haya que criticar, enseñando y aprendiendo, sigamos su ejemplo, ser como él, un polígrafo autodidacto, no es necesario exhibir cientos de títulos, doscientos reconocimientos internacionales y trescientas distinciones, lo importante es hacer lo que Santiago Ramón y Cajal llamaba los mordientes de la acción eficaz (en tintorería, mordientes, se les denomina a las sustancias fijadoras de los colores en las telas), que son el interés, la atención obstinada y la perseverancia.

Le debemos mucho a MAD, la razón de su existencia fue estudiar siempre, citar a Jean Paul Sartre, Erich Fromm, Konrad Lorenz, Niko Tinbergen, don Manuel Gonzáles Prada, Ricardo Palma, Martín Adán, César Vallejo, José María Arguedas, Kant, Goethe, Julio Ramón Ribeyro, entre otros ilustres pensadores, y como decía José Ortega y Gasset, “no cancelar jamás, porque son incancelables las deudas con la cultura”.

Libros publicados por Marco Aurelio Denegri:

  • Fáscinum. Ensayos sexológicos. (1972)
  • ¿Y qué fue realmente lo que hizo Onán? (1996)
  • Arte y ciencia de la gallísitica. (1999)
  • El arte erótico de Mihály Zichy. (1999)
  • Obsenidad y pornografía. (2001)
  • De esto y aquello. (2006)
  • Hechos y opiniones acerca de la mujer. (2008)
  • Cajonística y vallejística. (2009)
  • Miscelánea humanística. (2010)
  • Lexicografía. (2011)
  • Esmórgasbord. (2011)
  • Obsenidad y pornografía. (2012)
  • Normalidad y anormalidad & El asesino desorganizado. (2012)
  • Poliantea. (2014)
  • Polimatía. (2014)
  • La niña Masturbación y su madrasta Tabú. (2015)
  • Arte y ciencia en la gallística. (2015)
  • Mixtifori. (2017)

Termino comentándoles que pueden adquirir un libro en homenaje a MAD titulado “Sapere Aude”, editorial San Marcos, de Bernardo Ahlborn. Yo me encuentro en proceso de lectura.

Recordar a los amigos de MAD, según leo en las primeras páginas del libro: Max Silva Tuesta, Armando Robles Godoy, Leopoldo Chiappo, Luis León Herrera, Manuel Ugarte Eléspuru, José Washington Delgado Tresierra, Orlando Sacha, Walter Ledgard Jiménez, Carlos Alberto Seguín y Cristina Gálvez, todos ellos juntos, en algún lugar con Marco Aurelio Denegri, para siempre.

14 de junio 2021

5 thoughts on “La casa de Marco Aurelio Denegri”

  1. Excelente ensayo! Gracias por compartir tu experiencia y reflexión tras tu visita a la casa de MAD. Un grande que dejo un legado imborrable.

  2. Muchas gracias por este articulo realmente enriquecedor, tu admiración por uno de los. últimos sino el último de los más hombres más comprometidos con la intelectualidad y la. cultura es compartida. por muchos como. yo, nuevamente muchísimas gracias y ha sido. todo un honor poder. conocer a este gran ser humano como lo fue MAD

  3. Gracias por compartir la experiencia que nos comentas.

    Yo también conocí la casa de MAD en el mes de junio del presente año. Precisamente, llegué allí para comprar el libro de Bernardo Ahlborn, titulado “Sapere Aude”. Apenas me enteré de la publicación de dicho libro, a través del Facebook, me contacté con la señora Rosa.

    Por otra parte, creo que el análisis de la obra de MAD (amplia y diversa) es aún una tarea pendiente.

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