sentimiento

El amor contemporáneo

Yo entiendo por amor lo que Erich Fromm decía. El amor no es un sentimiento fácil para nadie, sea cual fuera el grado de madurez alcanzado. El amar es un arte, requiere de conocimiento y esfuerzo. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste en ser amado, y no en amar. La sensación de enamorarse solo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio, esto rige en nuestros tiempos. Pero el tema ahora es el amor y no el enamoramiento.

Fromm continúa: El amor es una acción, la práctica de un poder humano, que solo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una compulsión. El amor es un poder que produce amor. Dar su alegría, interés, comprensión, conocimiento, humor, tristeza. Dar implica hacer de la otra persona un dador.

Elementos básicos comunes a todas las formas del amor: Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos.

El amor, es el amor a la vida.

Alfredo Bryce Echenique

Al hablar del amor en la cultura occidental contemporánea, entendemos que se trata de preguntar si la estructura social de la civilización occidental y el espíritu que de ella resulta llevan al desarrollo del amor. Plantear tal interrogante es contestarlo negativamente. Ningún observador objetivo de nuestra vida occidental puede dudar de que el amor -fraterno, materno y erótico- es un fenómeno relativamente raro, y que en su lugar hay cierto número de formas de pseudoamor, que son, en realidad, otras tantas formas de la desintegración del amor.

Si el amor es un arte, como señala Fromm, la práctica de cualquier arte tiene ciertos requisitos generales, independientes por completo de que el arte en cuestión sea la carpintería, la medicina o el de amar.

En primer lugar, la práctica de un arte requiere disciplina. En la disciplina de toda la vida. Que la concentración es condición indispensable para el dominio de un arte no necesita demostración. Harto bien lo sabe todo aquel que alguna vez haya intentado aprender un arte. No obstante, en nuestra cultura, la concentración es aún más rara que la autodisciplina. Esa falta de concentración se manifiesta claramente en nuestra dificultad para estar a solas con nosotros mismos. Un tercer factor es la paciencia. Repetimos que quien haya tratado alguna vez de dominar un arte sabe que la paciencia es necesaria para lograr cualquier cosa. Si aspiramos a obtener resultados rápidos, nunca aprenderemos un arte. Finalmente, otra condición para aprender cualquier arte es tener una preocupación suprema por el dominio del arte. Si el arte no es algo de suprema importancia, el aprendiz jamás lo dominará. Seguirá haciendo, en el mejor de los casos, un buen aficionado, pero nunca un maestro. Si se aspira a ser un maestro en cualquier arte, toda la vida debe estar dedicada a él o, por lo menos, relacionada con él.

La corporación matritense en su primera acepción dice que el amor es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. Tal vez esta definición se concentre mejor con el amor de pareja.

04 de setiembre 2020

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